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Fiebre porcina: Productores no saben cuánto les pagará el Gobierno por sacrificar animales 

Fidelina Bautista se despide de los cerdos que criaba su esposo en la comunidad Caballero, en Fantino. Alberto Calvo

SANTO DOMINGO.- Los productores de cerdo aún no saben cuánto les pagará el Gobierno por sacrificar a sus animales afectados por la fiebre porcina.

Una fuente indicó a El Día que los productores de esa demarcación reciben un documento sellado  que garantiza un pago  en un plazo de 12 a 15 días por los cerdos sacrificados por parte del Banco Agrícola.

En la provincia Sánchez Ramírez se identificó la primera granja con peste porcina africana, la misma fue notificada al Ministerio de Agricultura de parte del productor, informó a EL DÍA una fuente vinculada a esa entidad.

Detalló que solo en esa granja fueron sacrificados 1,500 cerdos, pero en la parte de criadero de traspatio han identificado 2,000 criaderos  con una población de cerdos que va de tres y hasta 80.

Las provincias con positividad a la enfermedad de los cerdos son Sánchez Ramírez, Santiago, Hermanas Mirabal, La Vega, Montecristi, Elías Piña, San Juan, el Distrito Nacional, Dajabón, Duarte y Santiago Rodríguez. Pero solo en Sánchez Ramírez están sacrificando los animales.

Rodolfo Pichardo es uno de los miles de productores porcinos que está con el grito al cielo y sin idea de qué hacer para cubrir la inversión en alimentos y medicina en la crianza de cerdos que ha perdido por la Peste Porcina Africana.

Los 110 cerdos que desde hace dos años empezó a criar en Motecristi murieron en cuestión de días.

Este criador explica que esa zona fue de las primeras en ser impactadas por la peste junto a Dajabón, y al no saber manejar la crisis sanitaria y ser solo identificada como una simple neumonía, el virus se expandió provocando la muerte de más de 3,000 animales solo en esa demarcación.

“Ahora no sé qué hacer, invertí en la producción en granja de cerdo más de un millón de pesos, mediante crédito a través de la banca y todos se me murieron, solo quedé con las deudas y el trabajo perdido”, apunta el joven emprendedor.

Señala que incursionó en esa producción tras verse obligado a cerrar su negocio de fumigación en el Distrito Nacional por la pandemia.
“Én la crianza de cerdos invertí mis ahorros y lo que pude conseguir prestado”, lamentó Pichardo.

Similar situación pasa Celeste Ramírez, produtora de traspatio, quien lamenta tener que sacrificar su crianza, la cual representa su única fuente de ingresos. “Solo veo dinero en mis manos cuando vendo un marrano, lo cual uso para comprar alimentos y medicinas”, manifestó la dama a EL DÍA con rostro angustiado.

 

Fuente: El Día

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