Inyección de sustancias con fines estéticos alarma médicos

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Muchas mujeres se inyectan enzonas del cuerpo inadecuadas.SANTO DOMINGO.-La satisfacción de ver sus glúteos agrandados en un solo día dibujó en su rostro una sonrisa de felicidad que no duró mucho tiempo.Sally Mateo (nombre ficticio) de 34 años, no se imaginó que viviría la peor pesadilla de su vida al tratar de revertir el proceso de deformación que experimentó en su “trasero”, luego de inyectarse un tipo de relleno para glúteos.Emigró a sus genitalesLa ilusión de lucir grandes “pompis”, provocó que casi perdiera su matrimonio pues la sustancia migró a sus genitales causándole lesiones y tumores en los labios mayores de su vulva, que le impedían intimar con su esposo.Una enfermedad seguraPor este error cayó en la enfermedad llamada alogenosis iatrogénica. De acuerdo al reconocido cirujano Plástico, Severo Mercedes, la patología se deriva del uso indiscriminado de sustancia de relleno conocidas como “biopolímeros” que, como su nombre lo indica, son biodegradables, pero en centros clandestinos del país utilizan elementos sintéticos contraindicados para el cuerpo humano, como silicón industrial, aceites minerales y vegetales, entre otras sustancias dañinas.Como en el caso anterior, la patología comienza a manifestarse con hendiduras en la piel que al paso del tiempo se vuelven más profusas, luego dolor e incomodidad al sentarse y posteriormente se infectan y segregan fluidos.Para recuperarse la joven se sometió a 5 cirugías reconstructivas, cuyo costo superaron el millón de pesos.Incidencia nacionalEn el Departamento Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética del Hospital Salvador B. Gautier la frecuencia de casos como éste es alarmante.Cada semana el centro atiende entre seis y siete casos de pacientes con edades de 15 y hasta 45 años y aunque la mayoría son mujeres jóvenes, existe una gran afluencia de hombres transexuales asiduos de esta práctica. Según Mercedes, lo peligroso de esta sustancia es que migra a otras partes del cuerpo, comprometiendo el sistema vascular y provocando amputaciones y muerte súbita por trombo.El especialista afirma que para resolver este problema no hay un tratamiento específico y sus consecuencias pueden continuar hasta por 30 años.Cirujano plástico— Severo MercedesEl galeno afirmó que casi el 100% de estos pacientes no saben que tipo de sustancia les están inyectando en su cuerpo. Llamó a las autoridades a empoderarse, porque este asunto se ha convertido en un problema de salud.

Fuente: El Día

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